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Medidas fiscales en la Nueva Ley de Autónomos

La nueva Ley de Autónomos – nombre oficial Ley de Medidas Urgentes al Trabajo Autónomo- introducirá cambios que afectarán a este colectivo en áreas como la fiscal, cotizaciones a la Seguridad Social, medidas de conciliación laboral y familiar, etc. Dicha norma está previsto que entre en vigor en 2018.

En primer término la proposición de ley presentada por el grupo parlamentario de Ciudadanos incluía medidas bastante ambiciosas, como es la equiparación en el IRPF a la deducción del 50% contenida en la Ley de IVA para los vehículos afectos parcialmente a la actividad así como la devolución del IVA al adquirir bienes de inversión en cualquier periodo de liquidación y no únicamente en el cuarto trimestre, sin embargo estas medidas no han conseguido pasar los trámites parlamentarios. Por lo que, vamos a poner el punto de mira en las medidas fiscales que sí lo han hecho.

Gastos de suministro deducibles en el IRPF:

El artículo 11 del Título V de la Proposición de Ley establece entre otras medidas la siguiente:

“En los casos en los que el contribuyente afecte parcialmente su vivienda habitual al desarrollo de la actividad económica, los gastos de suministro tales como agua como agua, gas, electricidad, telefonía e Internet, en el porcentaje resultante de aplicar el 30 por ciento a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior”.

Entre el trabajador autónomo es común que el desarrollo de la actividad se produzca desde la vivienda habitual, afectando una parte de la misma. Dicha afectación parcial genera que determinados gastos sean deducidos de forma parcial, normalmente ateniendo a los metros afectos.

No obstante, los gastos por suministros siempre han sido un nido de confrontación entre las posturas mantenidas por la Administración y las defendidas por el contribuyente. Puesto que la Administración mantenía, en aplicación del artículo 22 del Reglamento de IRPF, que no podía disgregarse que parte del consumo eléctrico, o del gasto Internet se destinaba a la actividad.

La Proposición de Ley parece establecer una formula encaminada a evitar dichas controversias ofreciendo una mayor seguridad jurídica. Dicha norma establece que serán deducibles los suministros en un porcentaje del 30% aplicado sobre el porcentaje de la superficie destinada a la actividad sobre el total de la vivienda, con la salvedad de si se prueba un porcentaje superior o inferior por parte de los órganos de comprobación de la  Agencia Tributaria.

Llevando lo contenido en la norma a un ejemplo, sería como sigue: un trabajador autónomo con una vivienda de 150 m², de los que 50 m² están afectos a la actividad. En primer lugar deberíamos obtener el porcentaje de superficie afecto, 33% sobre el que deberíamos aplicar el 30% establecido en la norma, obteniendo un porcentaje total de deducción del 10%, que aplicado sobre una factura de electricidad de 100 €, únicamente sería deducible 10 €.

Gastos de manutención deducibles en el IRPF:

El referido artículo 11 de la Proposición de Ley, dispone:

“Los gastos de manutención del propio contribuyente incurridos en el desarrollo de la actividad económica, siempre que se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería y se abonen utilizando cualquier medio electrónico de pago, con los límites cuantitativos establecidos reglamentariamente para las dietas y asignaciones para gastos normales de manutención de los trabajadores”.

Por lo tanto se equiparan a los gastos de manutención del trabajador autónomo a las asignaciones para gastos de manutención de los trabajadores por cuenta ajena exceptuadas de gravamen; las cuantías deducibles serían:

  • 26,67 € diarios, si el gasto se produce en España.
  • 48,08 € diarios, si el gasto tiene lugar en el extranjero.
  • En el supuesto de pernoctación fuera del municipio donde esté establecido el centro de trabajo y residencia las cuantías serían: 53,34 € en España y 91,35 € en el extranjero.

Asimismo, se exige que dichos gastos tengan lugar en establecimiento de restauración  y se abonen utilizando medios electrónicos de pago.