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Incentivos fiscales por donativos a entidades beneficiarias de la Ley de Mecenazgo y otras formas de colaboración empresarial.

Con efectos de 1 de enero de 2015, entraron en vigor una serie de modificaciones en la ley 49/2002 de Régimen Fiscal de las Entidades Sin Ánimo de Lucro (ESFL, en lo sucesivo).

A continuación, resumimos los principales incentivos que se recogen en la precitada normativa.

 

1.- Incremento deducciones fiscales por donativos:

Básicamente, la modificación de la ley 49/2002 establece un incremento de los tipos de deducción aplicables a los donativos realizados por personas físicas y/o jurídicas realizadas a entidades beneficiarias del mecenazgo en los siguientes términos:

  • Se incrementa el porcentaje de deducción aplicable por las personas físicas en su IRPF, del 25% al 30%, si bien transitoriamente para 2015 dicho porcentaje será del 27,5%. Además, los primeros 150 € para el conjunto de donativos de cada contribuyente tienen una deducción del 75% (50%, en 2015).
  • Asimismo se establece un estímulo a la fidelización de las donaciones realizadas tanto por personas físicas como de las jurídicas, que consiste en lo siguiente:
    • Las personas físicas podrán aplicarse una deducción del 35% (en lugar, del 30% general) por el exceso sobre 150 € donados, siempre que se hayan efectuado donativos a la misma entidad en los últimos 3 años (dicho porcentaje se sitúa de forma transitoria en el 32,5% en el ejercicio 2015).
    • Respecto de las personas jurídicas, las donaciones fidelizadas durante un mínimo de 3 años, tendrán derecho a una deducción en la cuota íntegra del Impuesto sobre Sociedades del 40% (37,5% en el ejercicio 2015). En el caso de no existir fidelización el porcentaje de deducción en cuota se sitúa en el 35 %. No obstante, hay que tener en cuenta que la base de esta deducción no podrá exceder del 10% de la base imponible del período impositivo, si bien la deducción correspondiente al exceso de lo donado sobre el límite anterior se podrá aplicar en los periodos impositivos que se inicien en los diez años siguientes.

Nótese que, en sede  del Impuesto Sociedades, este incentivo fiscal se ha configurado como una deducción en la cuota íntegra, pero que a efectos de la determinación de la base imponible del impuesto, las cantidades satisfechas o donadas no serán gasto fiscalmente deducible.

 

2.- Convenios de colaboración empresarial:

Por otra parte, se mantiene sin modificación lo establecido en la Ley 49/2002 respecto a “otras formas de mecenazgo empresarial”.

En concreto, en el artículo 25 de esta Ley se regulan los denominados  “Convenios de Colaboración Empresarial”, en los siguientes términos:

Artículo 25. Convenios de colaboración empresarial en actividades de interés general.

  1. Se entenderá por convenio de colaboración empresarial en actividades de interés general, a los efectos previstos en esta Ley, aquel por el cual las entidades a que se refiere el artículo 16, a cambio de una ayuda económica para la realización de las actividades que efectúen en cumplimiento del objeto o finalidad específica de la entidad, se comprometen por escrito a difundir, por cualquier medio, la participación del colaborador en dichas actividades. La difusión de la participación del colaborador en el marco de los convenios de colaboración definidos en este artículo no constituye una prestación de servicios.
  2. Las cantidades satisfechas o los gastos realizados tendrán la consideración de gastos deducibles para determinar la base imponible del Impuesto sobre Sociedades de la entidad colaboradora o del Impuesto sobre la Renta de no Residentes de los contribuyentes que operen en territorio español mediante establecimiento permanente o el rendimiento neto de la actividad económica de los contribuyentes acogidos al régimen de estimación directa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

  3. El régimen fiscal aplicable a las cantidades satisfechas en cumplimiento de estos convenios de colaboración será incompatible con los demás incentivos fiscales previstos en esta Ley.”

Esto es, el incentivo fiscal, tal y como señala el apartado 2 del citado artículo 25 de la Ley 49/2002, consistiría en la consideración de las cantidades satisfechas o los gastos realizados por la entidad colaboradora como gastos deducibles para determinar la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.

Asimismo, es oportuno significar que es doctrina reiterada de la Dirección General de Tributos (DGT, en lo sucesivo), “considerar que las cantidades percibidas en el marco de los Convenios de colaboración citados que son destinadas por la consultante a la realización de sus objetivos de interés general, en virtud de los cuales una entidad sin fin lucrativo asume en contrapartida el compromiso de difundir la participación del colaborador, no constituirá prestación de servicios a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, tampoco formarán parte de la base imponible de sus operaciones y no se incluirán para el cálculo del porcentaje de la prorrata que, en su caso, proceda..”

 

En cualquier caso, quedo a vuestra disposición para cualquier duda o ampliación que consideréis necesaria.

 

Un cordial saludo,

 

Héctor Camañes