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NOVEDADES PAGOS FRACCIONADOS SOCIEDADES 2P 2019

El mes de Octubre reviste de especial relevancia fiscal ya que debe hacerse  la presentación del IVA, de las retenciones a cuenta y, del pago fraccionado de Sociedades, ejercicio en curso y renta, en este caso, para empresarios y profesionales en estimación directa y objetiva.

En este artículo se tratara de matizar las principales novedades incluidas en los pagos fraccionados de las sociedades 2P 2019.

Los contribuyentes que tengan sucursales de la Zona Especial Canaria (ZEC) de entidades con residencia fiscal en España que formen parte de un grupo fiscal que aplique el régimen de consolidación fiscal, han de declarar separadamente la parte de base imponible atribuible a la sucursal de la Zona Especial Canaria, Cuya obligación alcanza también la de realizar pagos fraccionados.

Mediante el modelo 202 las entidades presentaran el impuesto, pudiendo deducirse el pago fraccionado anterior al periodo computable.  Mismo modelo presentará la entidad matriz por la no tributación al tipo especial, aplicándose el régimen de consolidación fiscal.

No obstante, se excluye del pago fraccionado a aquellas entidades reguladas por el régimen especial de tonelaje. Regulándose en función de si su base imponible se determina  en su totalidad (según el método de estimación objetiva) o, parcialmente (en función del método de estimación objetiva junto con el régimen general). Todo ello con la debida formalidad que reviste su modelo 202, tras la modificación sufrida por  Orden HAP/1552/2016, de 30 de septiembre.

Como segunda novedad, los contribuyentes cuyo importe neto de la cifra de negocios en los 12 meses anteriores a la fecha en que se inicie el período impositivo, sea al menos de 10 millones de euros, deberán tener en cuenta, en relación con los pagos fraccionados que se realicen en la modalidad tratada los pagos fraccionados, la obligación de ingresar un importe mínimo, en ningún caso inferior, al 23% del resultado positivo de la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio de los 3, 9 u 11 primeros meses de cada año natural.

Con ello se permite una mayor rigidez contable al prácticamente liquidar el impuesto con cada pago fraccionado, pudiendo este, como ventaja, acomodarlo a lo largo de la evolución del ejercicio.

Fdo.: ÁLVARO GARCÍA TENA