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Reclamación notarial de deudas

La reciente Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, en su Disposición Final Undécima, modifica la Ley del Notariado introduciendo un nuevo procedimiento notarial de reclamación de deudas; estableciéndose así un procedimiento alternativo a la reclamación judicial de la deuda que abre una nueva vía rápida y efectiva para la reclamación de deudas, permitiendo al acreedor hacerse con un título ejecutivo extrajudicial en un plazo breve.

Los nuevos artículos 70 y 71 de la Ley Orgánica del Notariado prevén que el acreedor podrá solicitar de un Notario con residencia en el domicilio del deudor (o en el lugar en el que el deudor pueda ser hallado) que requiera a éste de pago de todas aquellas deudas dinerarias de naturaleza civil o mercantil, cualquiera que sea la cuantía y origen, siempre que sean líquidas, determinadas, vencidas y exigibles, y lo acredite en la forma documental, que a juicio del Notario, no admita duda.

Se exceptúan aquellas deudas que se funden en:

– Un contrato entre un empresario o profesional y un consumidor o usuario.
– Deudas de los propietarios con la comunidad de propietarios.
– Deudas de alimentos.
– Reclamaciones en las que esté relacionada una Administración Pública.

Su funcionamiento será muy similar al Proceso Monitorio recogido en los artículos 812 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil; el notario enviará un requerimiento de pago al deudor adjuntando la documentación que sirve de soporte a la deuda, concediéndole un plazo de 20 días para que pague o bien se oponga, manifestando los motivos de su oposición.A partir de aquí se pueden dar las siguientes situaciones:

     – Si el deudor es localizado (incluso si se niega a recoger el requerimiento) comienza a computarse el plazo para          que pague o se oponga, como ocurre en el monitorio.

     – Si el deudor se opone, recogidos los motivos de oposición se cierra el acta notarial, y el acreedor deberá acudir a      la vía judicial si decide seguir reclamando su adeudo

     – Si pagase el deudor, se cierra el acta notarial con dicho resultado satisfactorio.

     – Si no se produjese ni pago ni oposición el notario cerrará el acta con un documento notarial que servirá de título      bastante para iniciar ante el Juzgado una ejecución de título extrajudicial pero sin abonar las tasas prevista para        este tipo de demandas.

Expuestas las diferentes situaciones que se puedan dar y sus consecuencias, pasamos a analizar las ventajas e inconvenientes a la hora de decantarse por esta vía de reclamación y no por la vía judicial.

Ventajas:

     – Esta vía tiene a su favor, siempre que el deudor sea fácilmente localizable, que sea más corto el plazo en obtener        el título que reconozca la deuda que por vía judicial, pues el requerimiento del notario siempre será más rápido          dada la actual sobrecarga de trabajo de los juzgados.

     – Resulta interesante también cuando la cuantía de la reclamación es importante, dado que en este caso el                    importe de la tasa judicial podría llegar a elevarse hasta superar el arancel notarial.

Inconvenientes:

     – En determinadas situaciones esta vía no es una verdadera alternativa al Juzgado ya que si el deudor se opone            hemos de acudir al Juzgado si decidimos seguir reclamando, pagando las tasas correspondientes, habiendo                  pagado ya al notario por el requerimiento realizado.

     – Podría darse el caso de que el coste sea mayor que acudir a los tribunales, teniendo en cuenta que para las                  deudas menores de 2.000 euros no se pagan tasas y al notario algo habrá que pagar en todo caso.

     – El notario que realice el requerimiento debe ser un notario del domicilio del deudor o del lugar donde éste                pueda ser hallado. Circunstancia esta que podría incrementar los costes para el acreedor si no coinciden en el              domicilio.

El notario no tiene medios de localización del deudor. En el monitorio, si no se encuentra al deudor el Juzgado puede librar Oficios para localizar su domicilio. El notario si no da con el deudor en el domicilio que se le haya indicado carece de medios ni facultades para instrumentar la búsqueda de su paradero.

En definitiva, este nuevo instrumento de reclamación de deuda, si bien es cierto que en determinadas circunstancias puede acortar significativamente los plazos con respecto a los plazos actuales en los juzgados y puede suponer un ahorro de costes, en otros puede incrementar aún más el coste que si se tramitara desde un principio en el juzgado correspondiente. Por todo ello, el acreedor tendrá que, caso por caso, valorar los factores de tiempo/coste para decidir, según el monto reclamado y la facilidad de localizar al deudor, el tipo de reclamación que escoge.

En COSTA ÁLVAREZ MANGLANO estamos a su disposición para asesorarle sobre este asunto y, si así lo estima oportuno, iniciar la correspondiente reclamación por vía notarial.

Un comentario en “Reclamación notarial de deudas

  1. Perfectamente sintetizado, con sus ventajas e inconvenientes para que el acreedor, previo asesoramiento, sopese que le conviene más.

    Este procedimiento notarial es muy interesante, ya que además de lo expuesto la Ley contempla la posibilidad de que el requerimiento se tenga por válido si se realiza en determinadas condiciones a determinadas personas (por ejemplo a empleados o familiares mayores de edad que se encuentren en el domicilio del deudor).

    Un cordial saludo.

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